El nuevo altar de la Virgen de los Dolores; la reforma del retablo y la adecuación de la capilla para el culto de la imagen

Ruiz Ángel, Gemma; Cecilia Espinosa, Mariano. (2003): “El siglo XX. Una centuria de cambios; Las primeras décadas de siglo. Esplendor y decadencia de la cofradía.1900-1928; El nuevo altar de la Virgen de los Dolores; la reforma del retablo y la adecuación de la capilla para el culto a la imagen”, 75 Aniversario: Mayordomía Ntra. Sra. de los Dolores.1928-2003

En 1911, el grupo escultórico de Ntra. Sra. de los Dolores se ubicó en el camarín de la Inmaculada Concepción, que hasta entonces y desde 1975 ocupaba la imagen del Cristo del Consuelo, que se trasladó al altar original de la Virgen de los Dolores, hasta la actualidad en este lugar. A modo de anécdota y en referencia a esta imagen, señalar que en 1816 se hallaba gravemente dañada y en mal estado, por haber sufrido el desprendimiento de la parte alta de su altar1. Durante los años previos al traslado, el altar y la capilla sufrieron algunas reformas de cierta envergadura.

Este altar y capilla abandonados casi por completo, ha sufrido una buena reforma por el que suscribe con limosnas adquirida al efecto. Primeramente se restauró el altar, añadiendo el segundo cuerpo todo de madera, que con todo el dorado costó 508 pesetas. Después se puso el lienzo que cubre la sagrada imagen y costó 105 pesetas y últimamente se arregló el pavimento y friso con el donativo del estado de 2000 pesetas en el año 1910, obtenido por D. Trino Ruiz Valarino. Camarera Dña. Soledad Pérez Cabrero.

Especial vinculación tuvo Trinitario Ruiz Valarino, hijo de Capdepón quien consiguió para la cofradía notables mejoras importantes, como es caso de las y a citadas obras del altar y retablo de la Virgen de los Dolores, singularmente en lo que refiere al nuevo piso de la capilla, en la que están grabadas sus iniciales y la fecha de colocación del pavimento.

Algunos cofrades tuvieron derecho de enterramiento frente al nuevo altar de la imagen, es el caso de la familia Pérez-Cabrero2, que desde los orígenes de la cofradía aparece vinculada a ella. A cambio de este derecho que se le otorgó a la familia Pérez-Cabrero, el presbítero Guillermo Pérez-Cabrero regaló un juego de lavabo, es decir jarro y palangana, comprado en la almoneda del Obispo Juan Maura cuyo coste ascendó a 150 pesetas2.

Las familias vinculadas a la cofradía, ayudaron al ornato de la capilla con obsequios y donaciones, es el caso de Dolores Cirer Ochoa, viuda de Moreno, que regaló una lámpara que se colocó el 23 de julio de 1915 en el centro del arco de la capilla de los Dolores4.

1 A.P.S. Sig.: 509-31. Vicente Navarro recibió 30 reales “por colgar una bara y un palo de traviesa para el estandarte de Ntra. Sra. de los Dolores”
2 A.P.S. Sig.: 140
3 Actualmente se encuentra en esta capilla la sepultura de varios integrantes de esta familia según reza la lápida sepulcral, realizada en Orihuela por Ramón Pérez: “Sepulcro de los Sres. Pérez Cabrero Ilm. Sr. Dn. Juan Luis Coronel de Infantería + 21 de marzo de 1912 Dª Soledad Castillo de P-Caballero + 26 de septiembre de 1924 D. Antonio + 20 de septiembre de 1897 Dª Teresa + 27 de noviembre de 1897 D. Guillermo Pbro. + 9 de octubre de 1920 Dª Soledad Perez Cabrero del Castillo + 19-11-63. 83 años. R.I.P.”
4 A.P.S. Sig.: 435. p. 10.