El escultor Antonio Ruidavest y la reforma del paso

Ruiz Ángel, Gemma; Cecilia Espinosa, Mariano. (2003): “La Cofradía de Ntra Sra. de los Dolores durante el siglo XIX; El escultor Antonio Ruidavets y la reforma del paso”, 75 Aniversario: Mayordomía Ntra. Sra. de los Dolores.1928-2003

En 1872, el escultor residente en Orihuela Antonio Ruidavets realizó una importante reforma en el paso de Ntra. Sra. de los Dolores, que transformaría de forma sustanciosa el aspecto original del grupo. Según consta en el contrato, consistiría en sustituir los rostros y las manos de todas las imágenes por otras nuevas de madera, exceptuando la imagen del Cristo Muerto. En lo que se refiere a esta escultura su reforma radicaba en repara la cabeza, brazos y pies, colocando en su lugar piezas iguales.El escultor Antonio Ruidavest

Gracias a una descripción del cura párroco de Santiago, José Hernández, podemos conocer los detalles de cuando fue trasladada la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores a su templo, tras ser reformada, para su bendición que corrió a cargo del propio sacerdote de Santiago.

“Habiéndose terminado toda la reforma comprendida con el paso por parte del escultor y dado por el mismo al correspondiente aviso se comunico tan pronta nueva. Sin perder tiempo a S. E.. I.  por el párroco que suscribe; el cual después de haber escuchado de los labios del prelado la satisfacción que Ie causaban esta mejora obtuvo la honra de ser autorizado unánime para ben­decir las imágenes. 
Y con el fin, pues de que el acto se revistiese de alguna solemnidad un repique de campanas lo anunció al pueblo y al clero anticipadamente. Muchos del primero ya se habían presentado antes, acompañados de algunos músicos en las puertas del escultor empezando con música la salida del paso. Al segundo se Ie invito oportunamente. Eran las tres de la tarde del día trece de Marzo y con repetidos toques de campanas al punto de las tres y media de la tarde, en medio de vivas entusias­tas, y de acordes músicos se verifico la vuelta del paso a la parroquia. Al entrar en ella sonó el órgano y campanas interiores mientras se coloco en el altar que todos los años se prepara para la novena alas puertas del coro en la parte del Evangelio”. 

El 24 de Marzo de 1872, tras acabar la misión de Domingo de Ramos, el escultor recibió el segundo plazo del dinero convenido en el contrato de ejecución de las reformas del paso. El último pago se efectuó en Enero de 1873 quedando saldada la deuda de la Cofradía con Ruidavets, que dio como limosna a la Virgen 300 reales.

Acto seguido se trató con el imaginero la mejora de las andas del paso, que consis­tiría en“pintarlas de nuevo, dorar todos los filetes de ella, y poner de talla y  tam­bién dorados, los atributos que ahora son pintados”. La obra se adjudicó en 770 reales, que se pagarían en dos plazos, 400 reales después de la fiesta de misión y los restantes al quedar finalizado el trabajo.